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domingo, 30 de junio de 2024

Bukele, el Presidente visionario de El Salvador

Mega Bandera de El Salvador
Mega bandera de El Salvador

    El pueblo salvadoreño ha demostrado ser un organismo con voluntad y voz pese a estar dominado enteramente por una alianza de infames partidos políticos que lo tenían secuestrado, causándole un sufrimiento atroz durante décadas. Tales gobernantes se imaginaban que su mandato del mal sería indefinido porque las mordazas que ataban a El Salvador estaban bien atadas. La violencia de las maras cómplices del poder político mantuvo cabizbaja y sumisa a una población indefensa presa del miedo. Esto funcionó con eficacia absoluta bajo el liderazgo de una camarilla política corrupta y tiránica. Con esta triste crónica de dolor y lágrimas nadie esperaba nada nuevo bajo el sol de la nación salvadoreña. Por más que gritase en su encierro el mundo no tenía oídos para ella. 

                                                                           
El mal ya no es impune llegó su castigo

    Y, de súbito, todo cambió las urnas hablaron clamorosamente.  Bukele fue alcalde de Nuevo Cuscatlán y, posteriormente, de San Salvador, ambos cargos como representante del FMLN,  hasta que fue expulsado del partido por insumiso y, casi instantáneamente, como buen visionario fundó el partido político Nuevas Ideas con gran adhesión de simpatizantes. Queriendo darle a El Salvador un porvenir de libertad, progreso y prosperidad, en 2019 se postuló a la Presidencia de la República en alianza con GANA, partido de centroderecha, después de muchas zancadillas y obstáculos de los organismos oficiales. Y salió elegido en las elecciones para su primer mandato. La opinión pública estaba con él dejó de ser un rebaño callado. El resto de esta cronología hasta su segundo mandato ya es historia y no es preciso detenerse en los detalles. Una población entusiasmada por los cambios acelerados que se producían lo volvió a elegir para liderar el país con un triunfo decisivo en la Cámara Legislativa de la BancadaCyan el partido Nuevas Ideas. Los viejos partidos políticos al borde de su extinción han quedado en una oposición residual despojada de cualquier poder para legislar. Y el pueblo salvadoreño no puede estar más feliz de que así sea por la voluntad de sus votos. El pánico y el miedo ha cambiado ahora lo tienen los causantes de la ruina y los crímenes de El Salvador.

                                                                      
Ceremonia de investidura Presidencial 

    Dicho esto, el asombro del mundo es general por el rumbo que sigue la nación salvadoreña. Su reputación internacional crece por días su modelo de democracia está conquistando el corazón de millones de personas de todos los pueblos que suspiran con una democracia así tal vez la única ocasión  que hemos visto en el mundo contemporáneo, el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Muchos siglos nos contemplan sin haber observado en acción la soberanía popular. Ahora sabemos que cuando hay voluntad política gobernar con justicia y equidad es posible y que todas las naciones pueden ser tierras prometidas de leche y miel si gobiernan los justos. Si además un gobierno tiene "PUESTA NUESTRA FE EN DIOS" como lema de la Cámara de Representantes así como está escrita en grandes letras en la Cámara Legislativa de El Salvador, la sabiduría para gobernar les será añadida como en sus comienzos la tuvo para reinar el rey Salomón en el reino de Israel. 

                                                                    
Lema destacado de la Asamblea Legislativa

    Bukele, el Presidente visionario de El Salvador, ve su Gobierno con los ojos de la fe. Por si esto fuera poco ante un mundo de mandatarios descreídos, Nayib Bukele, ora en público pidiendo la guía del Dios Viviente. Si esa fe que respalda sus logros sigue viva en toda circunstancia será el Presidente Invicto, incluso vencido, vencerá. Y El Salvador será señal para los pueblos antes de los quebrantos mundiales que los gobiernos sin fe traerán sobre toda la entera faz de la Tierra. 


Bukele orando en público. 


Amén 




















viernes, 28 de junio de 2024

Nayib Bukele, Excelentísimo Presidente de la República de El Salvador

 

Tiembla la política mundial. Un fenómeno imprevisto sacude los cimientos del stablishment, la aristocracia de poder que dirige a la humanidad a su antojo y capricho sin importar las funestas consecuencias de sus ruines decisiones. La aparición del mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, en el escenario internacional es causa de trastornos para las viejas ideas políticas que tiranizan a las naciones con regímenes llamados democráticos o de un férreo signo autoritario. Unos son lobos sin más, los otros lobos igual pero disfrazados con suaves vellones de oveja. Ni con unos ni con otros tienen soberanía los pueblos no deciden por donde quieren marchar pues son llevados adónde no quieren ir. Esa es nuestra cruel realidad.

Bukele ha puesto la política patas arriba con enérgicas medidas de transformación social. El país es irreconocible del que heredó. Nunca en la historia de El Salvador hubo tanto interés en los gobernados ni tan sublime abnegación para servirles llenando sus vidas de alegría y felicidad. Anteriores regímenes lo convirtieron en un lupanar de degradación, de bandidos organizados de violencia extrema y una clase política ávida de poder y dinero vilmente corrupta. Era la nación más peligrosa de las naciones y no se hacía nada para cambiarlo pues los gobiernos anteriores, mientras más prolongarán esas condiciones, mayor era su negocio generando mejores dividendos. La podredumbre alcanzaba todas las esferas de poder. Todo era una pieza. Los malvados no eran castigados. 


Tras negros lustros de crímenes sin sentido, de guerra civil, de pantagruélicos banquetes de drogas, de podredumbre institucional generalizada, El Salvador es hoy una nación liberada de sus verdugos disfrutando de una paz y seguridad que tanto necesitaban los ciudadanos salvadoreños y de la que tan necesitada está la humanidad en su conjunto en este doliente mundo. ¿Por qué fue impracticable el castigo del delito durante decenios en este hermoso y lagrimoso país?  Porque los gobernantes eran una aberración que tenemos que considerar como una fatalidad histórica. Pero la historia de El Salvador está escribiendo nuevas páginas con letras de oro. Las elecciones democráticas han llevado a la Presidencia del país a Nayib Bukele y a su partido político Nuevas Ideas. Hombres y mujeres de gran talento están preocupándose de la redención de El Salvador. Luchan por ella profesando en el Gran Espíritu Creador una fe que mueve montañas. Dotados de propósitos generosos y de una conciencia superior cumplen con lealtad y honradez la misión para la cual  han sido llamados. Con generosa voluntad siguen el liderazgo que les inspira, Nayib  Bukele, Excelentísimo Presidente de El Salvador, el político más inspirador del mundo presente. 

God Bless El Salvador

                                                                      











domingo, 19 de abril de 2020

PANDEMIA UNIVERSAL E INTROSPECCIÓN NACIONAL

Pandemia universal

Que la humanidad en su conjunto está en una hora crítica no es un bulo. Que todos los gobiernos del mundo se enfrentan a una hecatombe económica nunca conocida salta a la vista. Millones de parados, millones de empresas en ruina, nos vaticinan días aciagos y de angustia generalizada de los pueblos al no ver salida y sentirse prisioneros de los acontecimientos que se suceden sin descanso. No tenemos respiro.

La cuarentena nos tiene encerrados en casa a miles de millones de personas en todos los continentes del orbe habitado. Tratando de encontrar sentido a nuestras vidas y al momento presente. La pregunta que yo me hago es la siguiente: ¿Qué clase de personas saldrán de esta crisis sanitaria? ¿Qué de bueno tendrán las lecciones del coronavirus después de su horrible presencia? ¿Qué ganancias sacaremos de tan enormes e inauditas pérdidas?

No puedo saber las reacciones ajenas que tendrán los demás ni tampoco meterme en sus cabezas para saber cuáles son sus pensamientos dominantes. Lo que tengo claro es que hay ideologías que no tendrán una nueva visión. Seguirán aferradas a rencores y odios prehistóricos, no solo no aprenderán nada, sino que se extremarán sus enconamientos sociales. Hay quiénes negocian con la pandemia y el mal que nos sucede resulta en sus beneficios. Sean para imponerle al mundo su hoja de ruta o para acaparar un poder inmenso que nos mantenga de rodillas a todo el planeta sumisos a sus designios. Convertido en un campo de concentración global. Aceptando, sin opinión propia, la opinión de nuestros opresores. 

Un mundo enfermo del coronaodio

Dicho esto les diré el efecto que está teniendo en mí la pandemia. En una sociedad megalómana como la actual, donde la glorificación personal y la acumulación de riquezas es el signo de nuestros tiempos, sin pensar en los demás y con absoluto desprecio por el prójimo, esta pandemia me reafirma en mis convicciones y principios morales. Los que me han guiado hasta hoy. Y a los que nunca podré renunciar. Siendo un adolescente pude darme cuenta de cuán importantes son los demás. Llegando a la conclusión de que si no fuéramos tantos seríamos verdaderamente tontos. La riqueza de una nación no está en sus reservas de oro.. ¡es en las reservas de sus gentes ahí está su riqueza!.. ¿Acaso no lo estamos viendo en esta horrenda pandemia? ¿Quién es ahora el que quiere estar solo, y ver las ciudades vacías sin aglomeración de personas? ¿De qué nos puede servir tener todo el dinero del Banco de España, las más fantásticas casas o palacios, el orgullo de una fama, sin compañía humana? ¿De qué sirve todo eso si no hay nadie si nos hemos quedado solos? 


Este es el oro de las naciones. 

En esta hora amarga, aprendamos que somos gregarios que nada merece la pena si falta nuestro semejante. Que uno puede tener mucho y ser el número uno en reconocimientos por su talento y su posición, pero necesita que otro le haga la ropa, le limpie la casa, le recoja la basura, le lleve el correo, le conecte a internet, le fabrique un lápiz, le arregle un grifo, le ponga a su disposición todo lo que él necesita para vivir y tener la existencia que tiene. El covid-19 nos enseña que somos una cadena humana de eslabones y que ninguno es una cadena si faltan algunos de ellos. Esta es la gran lección que nos enseña con hondo dolor y sufrimiento la pandemia si es que queremos aprenderla. El valor que tiene cada ser humano para nuestra efímera y triste existencia. Y si queremos verlo somos un gran jardín de infancia.

Esta es la introspección que hago y la que como nación deseo que hagamos por el bien de España y del mundo. Tras el coronavirus que la pandemia del amor arrase entre los españoles que se propague hasta los confines de la Tierra. No tendremos otra oportunidad. De hecho es la última para redimirnos individual y colectivamente. Será una pandemia de amor universal o nosotros dejaremos de ser. Nos amenaza el hambre, la pobreza extrema y la guerra. Si no lo comprendemos este mundo injusto, egoísta y cruel, tendrá un fin trágico. La Tierra podría desaparecer, instantáneamente, absorbida por la nada si se desata la locura del odio, y girar vacía y sin vida como tantos planetas lo hacen en las profundas soledades del espacio. Toda negra con sombras de muerte sin cielos azules. 

Un Nuevo Amanecer

miércoles, 15 de abril de 2020

PANDEMIA: ÁNGELES Y DEMONIOS EN ESPAÑA



Se lo estáis haciendo a Él

 La pandemia del coronavirus acaece como una secuencia inverosímil de sucesos. Un mundo pasmado observa el desmoronamiento de la humanidad. Nadie estaba preparado para ver a las naciones convertidas en tanatorios en tiempos de paz en descomunales morgues con montañas de muertos víctimas prematuras de un patógeno invisible. Ni los fecundos raudales de las imaginaciones más preclaras corren tanto como la pandemia en su viaje meteórico por los continentes de la Tierra. Un escenario dantesco va dejando a su paso. Y no hay ciudadano de la aldea global que no sienta sobre sus talones la presencia siniestra del covid-19. A medida que van pasando los días vemos a las sociedades más extenuadas más y más golpeadas psicológicamente y con gran angustia ante el incierto porvenir. ¿Qué quedará en pie el día después del coronavirus?.. es la pregunta que nos hacemos todos. ¿Qué va a ser de todos aquellos en los que pase de largo la mortandad? Muy verdaderamente el futuro inmediato es inquietante. Pero esta pandemia no solo nos muestra la fatalidad de nuestro momento histórico y los errores colosales sobre los que se asienta la civilización actual. Una concepción del mundo que habiendo olvidado la Norma de la creación se ve amenazado de un fin trágico, por injusto, egoísta y cruel.

Plaga mundial

Sin embargo en esta hora crítica los ángeles y los santos están mostrándose al mundo obrando milagros, maravillas y prodigios. Salvando vidas, dando la mano al necesitado, socorriendo al rico y al menesteroso. Velando las 24 horas por todos. Son esas figuras que vemos todos los días en los hospitales, los supermercados, en el ejército, van en motos de tráfico, en camiones de bomberos, en coches de policía, transportan las mercancías por todas las carreteras de España como camioneros, están en los servicios de limpieza, en las furgonetas de reparto, en correos, lavanderías, en las empresas que producen todo lo que necesitamos, en los barcos de pesca, en los hombres del campo, en las granjas, en los comedores sociales, en internet, en las compañías telefónicas, en las funerarias y en tantos y tantos servicios menospreciados con sueldos precarios y recompensas de miseria que este escrito si los escribiera llenaría una enciclopedia. Ahí estamos viendo las caras de los ángeles y de los santos en cada nación. ¡Qué cerca los teníamos y nos los veíamos! El coronavirus nos los muestra todos los días. 

Ángeles de España

En cuanto a los demonios no los vemos porque se nos presentan como ángeles de luz. Son maestros del engaño con pieles de cordero pero lobos voraces. Es difícil verlos porque han obnubilado nuestra mente y han poseído ideológicamente todos nuestros pensamientos. Aunque por sus obras podemos reconocerlos. Y también por su narración novelada de caballería en el enfrentamiento con la pandemia. Ellos representan la razón de la sinrazón que a nuestra razón se hace. 



He querido que la primera foto de este escrito reflejara el amor más puro. Es la representación del Redentor del mundo.  Es una imagen superlativa de todos aquellos anónimos y desconocidos que están siendo los ángeles guardianes.  Pero también para decirles que un amor tan grande, tan desinteresado, tan excelso,  es como si se lo diéramos a Él.















sábado, 11 de abril de 2020

VOSOTROS, EL PUEBLO ESPAÑOL,SOIS MI GOBIERNO



Nuestros Héroes Exhaustos 

Nos faltan las palabras. La magnitud de la tragedia que vive el pueblo español nos enmudece de dolor. Pero por nosotros están hablando los muertos de la pandemia. Nos gritan las urnas de sus cenizas sale su voz de los ataúdes sepultados en los nichos de cementerios solitarios. Nos hablan desde las morgues de los palacios de hielo yacentes en sus féretros. ¿Y qué nos dicen esas bolsas mortuorias de españoles anónimos que vemos amontonadas en las salas y los pasillos de los hospitales del mundo entero? ¿Quién está oyendo la voz de los caídos por la vírica pandemia?

Confinado en mi cuarentena, aislado de la vida social, recluido para no contagiarme y no contagiar, mis horas pasan meditativas en contemplación de esas vidas que han terminado en un corto momento de nuestra pobre existencia humana. Vivo el presente a la espera de un mañana con la confianza de un porvenir luminoso para el pueblo español libre de las oscuridades de muerte que nos envuelven con su lóbrego sudario. En esta hora dramática aún me queda el placer moral de ver a miles de compatriotas que nos inspiran con su noble ejemplo de entrega haciendo grandes cosas en bien de España y de los españoles. En lucha heroica por salvar vidas sacrificándose a sí mismos en cooperación fraternal generosa y desinteresada. Ellos son el contraste ante las malas decisiones políticas y de gobierno. Ellos son los genuinos representantes de España. Ellos no inventan mentiras ni ocultan la verdad. Ellos se constituyen como la mejor defensa de los intereses sociales.
Vosotros, el pueblo español, sois mi Gobierno. Vosotros los que cobráis menos y trabajáis más asistiendo a los moribundos con bolsas de plástico a falta de EPIS, vosotros los que nos dais el pan cada día con ganancias penosas, vosotros que os lanzáis a viajar transportando las mercancías, todos vosotros que nos dais el producto de vuestro trabajo repartiéndolo allí donde hace falta reconociéndonos el derecho a vivir. Vosotros sois mi Gobierno. 


Ha dejado de representarnos esa clase política que es un grotesco exponente de nuestra nación. Que vive bajo un régimen de injusticias y privilegios escandalosos. Que ahogan las protestas indignadas de un pueblo atormentado y sufriente. Que sois una Asamblea Constituyente de caciques. Que ejercéis la profesión de esquilmadores de España. Y nos convertís en un país de mendigos con una miseria mal disimulada. Que dedicáis todas vuestras energías a destruir la sociedad. Y mientras todas nuestras necesidades disminuyen las vuestras no paran de aumentar sufragándolas con el erario público. Con gastos que nos arruinan. ¿Cuándo nos emanciparemos de vuestra tiranía y de sus atrocidades? ¿Cuándo dejaréis de ser para España una enfermedad crónica? ¿Cuándo dejaremos de ser una casa de locos?
¿Qué clase de gobernantes son aquellos que no tienen compasión ante las desdichas de sus pueblos? España no se merece un Gobierno que nos gobierne con las manías del pasado ni con odios inextinguibles que bate los unos contra los otros convirtiéndonos en encarnizados enemigos siendo que todos somos españoles y tenemos una misma nación que nos abraza por igual. Pero preferís ideologías anacrónicas, belicosas, que nos matan. Que nos llevan aceleradamente a una sociedad de Altamira y de cuevas rupestres. Esas monstruosas ideas de gobierno están resultando fatales de necesidad en la pandemia. La respuestas ministeriales y de gobierno no han podido ser más retardatarias ni fatales causando millones de contagiados de coronavirus y decenas de miles de fallecidos que nos han dejado en una cruel soledad. Llorados con besos voladores cual mariposas aleteando en las honras del difunto. 

Enterrados en soledad



El triste espectáculo político ha conseguido que los españoles nos tomemos en serio el trabajo de reflexionar. La cuarentena cambiará nuestras vidas inspirándolas con ideas generosas. Sin ambiciones de apoderarnos de lo del vecino como hacen los malos políticos apoderándose de la riqueza de la nación española. Y ya nada ni nadie torcerá nuestra orientación ni el curso común de nuestra historia. Desaparecerá el trastorno ideológico de nuestras cabezas. Ya no elegiremos a un pobre diablo de Presidente sino a un auténtico Padre de la Patria. Dejaremos de ser analfabetos políticos. 

Por todos los caídos en la pandemia. Por ellos repican las campanas de mi corazón. 

Dios bendiga a España


lunes, 6 de abril de 2020

NO LLORES POR MÍ ESPAÑA


 Una fiera microscópica se nos muestra en toda su abominación desoladora en España. Un panorama dantesco nos mantiene acorralados en nuestras casas en total indefensión frente a un enemigo invisible y letal. La pestilencia se desliza sigilosa, infiltrándose en nuestros cuerpos, depositándose en cualquier rincón o cosa material, en las gotículas del aire que salen de nuestras bocas. Este es el signo de nuestros días mundialmente. Ninguna nación del planeta está a salvo de la virulencia de la plaga. ¿Cuándo acabará esta pesadilla que surgió sorpresivamente sometiendo al mundo al horror y la angustia generalizados?

Esta pesadilla pasará paulatinamente y en una fecha indefinida la corona será quitada de la aldea global. Pero nada ni nadie volverá a ser lo mismo. La sociedad tal y como la hemos conocido nunca volverá a ser igual. El destino del mundo a dado un viraje hacia ningún horizonte de paz y seguridad. El breve reinado de la fiera microscópica, que nos rige con cetro de muerte, está poniendo en evidencia a todos los gobiernos de la Tierra y mostrándonos el verdadero rostro de sus gobernantes.

Expansión mundial del Covid-19

Y la malicia de casi todas sus políticas públicas que deprimen a los pueblos en beneficio de unos clanes ideológicos, y de intereses económicos inconfesables que nos subyugan con su poder abusivo. Cada gobierno del mundo está siendo retratado tal y como es su credo ideológico y sus dogmas políticos, su soberbia irracional tratando de ser impuesta a los demás. Somos testigos oculares de lo manipulados que estamos. Y que hay gobiernos capaces de hacer que perezca todo un pueblo en interés de que se mantenga el gobierno. Son gobiernos que no lloran las perdidas de vidas, que no se arrepienten de nada aunque sus acciones causen daños irreparables a la sociedad, legislando para mantenerse él a salvo. ¿Qué más da que toda la nación se hunda si el gobierno se mantiene a flote? 

No solamente son gobiernos que no lloran sino que prohiben que los españoles lloremos. Es impolítico ver derramarse lágrimas de nuestros ojos. Impolítico mostrar el luto y hacer público el duelo. Impolítico y execrablemente vergonzoso mostrar humanidad o gestos compungidos. Es impolítica la verdad, la que ha sido fulminada desde el principio de la pandemia por las más deshumanizadas mentiras y horribles falsedades. Y lo que está causando las desdichas más infortunadas y los clamores de dolor y sufrimiento que son apagados por los aparatos mediáticos de propaganda de todos los gobiernos del mundo y los poderes de los Estados. La Inquisición y la censura nos prohíben estar informados. Internet ha dejado de ser la WWW que nos conectaba a todos y se persigue y quema a las nuevas brujas que son impolíticamente acusadas de contar bulos y bulerías porque los únicos bulos que valen son los del Gobierno que son los oficiales.

Internet secuestrado

No llores por mí España, no me guardes luto, no vengas a mi funeral, no pongas flores en mis exequias, no enseñes mi cara en fotografías ni la urna de mis cenizas o el ataúd con mis restos siendo sepultado solo en el cementerio. No me hagas ver a la familia que me llora ni el llanto de mis amigos. Todo eso es impolítico. Tenemos que mostrarnos impasibles e incluso alegres como se muestran los gobiernos. Sin ninguna preocupación externa. Jaleando y dándose ínfulas con golpes de pecho por lo bien que afrontan la crisis sanitaria y social y de la que son los culpables murciélagos y pangolines y todo ser humano menos ellos.

No llores por mí España, ríe, canta, aplaude, toca los instrumentos musicales, dime aunque no sea verdad el número de los que son dados de alta, dime que ya estamos en la curva del descenso en contagiados, y no dejes de repetirme aunque sea mentira, que somos el país con menos muertos y que saldremos de esta gracias al Gobierno y a los 450.000 políticos que le asisten. Muy buena asistencia por cierto sin bajas entre ellos.

Las bajas están aquí




No llores por mí España, no lo merezco soy un hombre del pueblo. Y sobran todos los pueblos menos sus gobiernos. No lloréis españoles guardaos las lágrimas para más adelante cuando todo esto pase. Porque aún vamos a llorar más. El World Trade World se derrumba como lo hicieron las Torres Gemelas. 


God Bless the World. 

sábado, 28 de marzo de 2020

¡ESPAÑA PREVALECERÁ!



¡Gracias, España Prevalecerá!

Españoles:
Cuando el sol brille de nuevo no olvidemos la tormenta oscura que atravesamos. Cuando las negras nubes se escampen del cielo amenazador y azules lavanda cubran nuestras cabezas no olvidemos el tenebroso abismo que como nación hemos sorteado. Cuando veamos las estrellas refulgir en el firmamento lejanas dándonos guiños de luz no olvidemos que, lo que nosotros vemos, ya no lo ven miles de ancianos y españoles con y sin patologías previas, que nos dejaron abruptamente víctimas mortales del coronavirus la pandemia que, mientras escribo esto, asola el mundo devastando vidas y haciendas.

No olvidemos los retorcidos valores sobre los que está edificada nuestra sociedad. Su abominable concepción y diseño. Las horripilantes consecuencias de un mundo sin amor donde el oro y las acciones bursátiles cotizan muy por encima de los seres y de la vida. Ninguno olvide lo atroz, inhumana y cruel, que es la mentira hecha verdad oficial por los gobiernos del mundo. Campa sin cuarentena por los países de la Tierra arrasando poblaciones, devastando la naturaleza, destrozando el espíritu humano. Llevándonos de guerra en guerra, de hambre en hambre, de pestilencia en pestilencia, llagándonos de enfermedades, y rompiendo al hombre en mil pedazos haciéndolo añicos. No olvidemos ni por un segundo las ideologías maléficas que piden sacrificar a los viejos ofrendándolos en el altar del beneficio económico. Recordemos a los que niegan la mano al débil y el necesitado a las millones de familias consideradas un estorbo y una carga de la que tiene que librarse el sistema financiero. El becerro de oro que exige nuestra muerte. 

Sin ancianos pero con dinero

Tengamos en perpetuo recuerdo a los inocentes caídos arrancados de la existencia por el egoísmo y la injusticia humana. No, el coronavirus no es el peor enemigo de los hombres, son hombres despojados de alma de lóbregas conciencias sin compasión por el semejante. Si olvidamos la principal causa de nuestros males nuevas plagas nos diezmarán. Y las puertas del infierno se abrirán de par en par reclamando incontables vidas porque no hay peores infiernos que los que crea el hombre. El infierno está en la Tierra y sus llamas las encendemos nosotros con maldad diabólica.

De súbito desaparecerá el coronavirus tal como vino se irá. ¿Qué lecciones dolorosas que nos llenan de luto y de lágrimas no olvidaremos? Si queremos sobrevivir a los turbulentos acontecimientos del futuro cercano tenemos el elevado deber de aprender de lo sucedido. La primera enseñanza es considerar la vida sagrada inviolable como un derecho absoluto e imprescriptible dado por el Espíritu Creador el Dios olvidado. Nada de lo que vemos es el resultado de un conflicto evolutivo. Los mismos hombres que amontonan penalidades sin fin sobre el género humano y demás especies del planeta que lo destruyen sin contemplación son los creadores de la mitología de la evolución. Así se amparan bajo el pretexto de la ley del más fuerte. Así nos hacen aceptar resignados el monstruoso abuso de poder. La impiedad del más salvaje odio prehistórico. ¡No crean a los violentos maltratados de la humanidad! 

Los que sobran para el Capital Salvaje

Pasará el terror vivido pero volverá más fuerte si olvidamos que nuestra supervivencia no depende de la fuerza depende de un amor incondicional y universal. El mal no se retira se agazapa y esconde siempre para sorprendernos con renovada energía y más multitudinaria mortandad. Es el signo de nuestros tiempos. La profecía nos habla. Purifiquémonos en nuestros sentimientos. No despreciamos esta enseñanza cambiemos nuestro corazone de piedra por uno de carne. Lata en él amor verdadero por el prójimo palpite sin odio abominable ni rencor .

Si así lo hacemos no olvidaremos a los españoles caídos injustamente por la barbarie humana y la coronamentira. Daremos agradecimiento eterno a todos los que luchan con riesgo de sus vidas por salvar la nuestra. No bajemos de los balcones sin un amor fraternal e imperecedero olvidando los aplausos y las canciones dedicadas a nuestros vecinos y todos los que en las calles han velado por nuestra seguridad.

España prevalecerá si sigue a la altura del amor que se sacrifica por los demás. Si demuestra día a día la nobleza de espíritu que está demostrando en sus balcones de cuarentena. Es la hora de reflexionar de aceptar las lecciones del coronavirus humildemente. De pedir perdón por nuestra inconsciencia y de ser uno con todos y todos como uno. Nos vienen días más difíciles que los que estamos viviendo con la pandemia del coronavirus. Vendrán de repente sobre el entero mundo sin continente al que poder escapar. La angustia de las naciones es inminente. Los Tiempos de los Rumores han comenzado. Pueblo español aprende esta enseñanza para salir de ella más refinado que el oro. Con sentimientos puros. Que no nos pille desprevenidos. Ahora es hora de amar.

ESPAÑA PREVALECERÁ SI PREVALECEN LOS ESPAÑOLES DESCOLLANTES DE AMOR

YEHOVÁH BLESS THE WORLD




domingo, 22 de marzo de 2020

LAS NACIONES VAN DE ENTIERRO




Coronavirus es el nombre más temible del planeta. Su sola mención estremece continentes. Este demonio de la muerte es inmisericorde con la vida. Su monarquía es global. No hay soberbia humana que no caiga humillada a sus pies. Los más arrogantes de los hombres huyen despavoridos de su presencia. Ellos que se creían dioses han recordado súbitamente que son mortales con menos defensas ante el coronavirus que un simple gusano de tierra. No hay fortuna en el mundo que pueda comprarle un minuto de respiración a este implacable Rey no admite rescates ni sustitutos. Ha venido a arrebatarnos la vida. Nuestra especie le molesta sobre la faz de la Tierra y se goza en su reinado de muerte. Implorarle con lágrimas no sirve de nada no conoce la piedad. Él no es más que el reflejo del espejo humano. Nosotros somos su imagen. Una fotografía exacta de su impiedad un doble llamado coronahombre. Por eso las naciones vamos de entierro. 
Italia: En esos ataúdes hay millones de corazones

¿De dónde ha salido este monarca que pasea su majestad por el mundo entero? Dicen que de una región de China de la ciudad de Wuhan. Es la noticia que recorre todo el orbe el epicentro señalado por las autoridades sanitarias. Sí allí empezó oficialmente. ¿Será verdad lo que nos cuentan? ¿Es verdad lo que se sabe? Eso es algo que yo pongo en cuarentena. Antes del coronavirus reinaba la coronamentira. Una plaga que lleva milenios entre nosotros y que ha contagiado a los gobiernos donde hay una nación. La peor pestilencia que asola a la humanidad desde el principio de los siglos. La mentira es la Soberana de la Tierra y nunca nos hemos vacunado de ella. De hecho la mentira es la verdad oficialmente. Y lo estamos viendo en esta pandemia global con efectos más catastróficos que los del Covid-19. ¡La primera muerta ha sido la Verdad!

Si la insensatez política, financiera o empresarial sigue imperando, si la mentira sigue con su cetro de mando, detrás del coronavirus vendrán los pavores de la guerra con mísiles nucleares saliendo de sus silos. El hambre, la escasez y la destrucción biológica de las poblaciones será el escenario mundial. Nada semejante habrá contemplado el mundo desde su fundación. Estamos a tiempo de evitarlo si así lo quieren. El clamor global es que lo hagan. Escuchen la voz de sus pueblos. Cambien el inexorable curso que nos conduce a la resbaladiza pendiente de un odio sin freno al abismo sin fondo de la negrura sepulcral.

Existe una vacuna para el Covid-19 y la mentira. Un escudo protector a prueba de todo mal. Un arma invencible para las mayores glorias de la paz y de una gloriosa humanidad curada de todo espanto. Es un sentimiento y se llama AMOR. ¿Saben los gobiernos, el sistema financiero mundial lo que es? Seguro que han oído hablar de él. No está lejos en el espacio estelar o en una profunda falla del suelo terrestre para ir a buscarlo. Está en el corazón humano dentro de nuestro pecho. ¡Así de cerca lo tenemos! Es la hora del amor mundial. De ponerlo al servicio del hombre y de toda la creación que gime y suspira por su salvación. 

Amor Mundial

No, no es hora de acumular riquezas que los ladrones de antifaz o de corbata, nos pueden robar por la fuerza o por la astucia. Es hora de acumular amor la acción que cotiza en la Bolsa de los Cielos siempre al alza ante el Alto Trono del Elohim Viviente por cuya Voluntad todo existe. Que el dinero y el oro sean un refugio para todos no de unos pocos. Porque da igual lo mucho que tengamos de ellos si la muerte nos visita. Si el coronavirus nos posee mortalmente. Tenemos la excelsa oportunidad de entrar en acción grandiosamente. Nos la ofrece la Shemitá hebrea. El perdón de las deudas. Un perdón mundial de las deudas. Destinen los gobiernos del mundo sus tesoros a socorrer a las familias. Ingresen en sus cuentas un millón de euros y así salvarán todo el sistema financiero. Los bancos cobrarán todas sus deudas y habrá dinero en abundancia para gastar. Si por el contrario esta idea les parece ridícula e hilarante incluso surrealista sigan haciendo lo que han hecho hasta ahora destinándolo a unos pocos de sus correligionarios de ideas y de agenda mundial.

Los ricos también mueren. Los poderosos también son pastoreados por la muerte. Ante su visita nadie alarga un segundo de su vida ni tiene ella memoria de nuestras riquezas. Un hombre extraordinario nos lo recordó en una parábola hace veinte siglos se llamó Yeshúa. En esta hora de prueba para la humanidad y para cada uno de nosotros y por una imperiosa necesidad de mi cerebro escribo la parábola que salió de los labios de Yeshúa el Mesías:

“ Había un hombre rico, cuyas tierras le dieron una gran cosecha. Comenzó él a pensar dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, no tengo dónde encerrar tanta cosecha? Y dijo: Ya sé lo que voy a hacer; derribaré mis graneros y los haré más grandes, y almacenaré en ellos todos mis granos y mis bienes, y diré a mi alma: Alma mía tienes muchos vienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, goza de la vida. Pero Dios le dijo: Insensato, esta misma noche te van a reclamar la vida, y todo lo que has acumulado, ¿para quién será? Así será para el que atesora para sí y no se hace rico delante de Dios.” 


El capital no compra a la muerte
Esta es la parábola que nos enseña que, aunque tengamos mucho, la vida no está en la hacienda. Estamos en un momento crítico en la expansión del coronavirus. En un instante podemos estar contagiados y morir. Podemos ser uno de los contabilizados en la lista oficial de defunciones que todos los días nos da el Comité del Gobierno de España. El virus no distingue. Aparece de súbito dándonos la mala sorpresa.

¿Dónde está nuestro tesoro? Donde está nuestro corazón. ¿Dónde va a estar el corazón de los gobiernos del mundo? En el oro o en la humanidad. El primero no les salvará, el amor a cualquier ser humano sin diferencias de raza, sexo o lengua sí. Si algunos gobernantes escapan del virus guardando el oro para sí no escaparán de su pobreza ante Yehováh el Creador.

Salven a la humanidad con toda la riqueza de las naciones. Cambien el luto por la fiesta.

SHEMITÁ MUNDIAL
YESHÚA YOSHIA


sábado, 21 de marzo de 2020

LA ELECCIÓN: SHEMITÁ MUNDIAL O CABALLOS APOCALÍPTICOS


Jubileo Planetario

 Este mundo injusto, egoísta y cruel, habiendo olvidado la Norma de la creación, está amenazado de un fin trágico. El planeta Tierra pudiera desaparecer, instantáneamente, absorbido por la nada como uno de esos tantos planetas que giran vacíos y sin vida en medio del oscuro caos, en las profundas soledades del espacio. Un planeta errante, con una superficie inerme, sin ninguna belleza que admirar externa o interna. Envuelto por la negrura trasladándose solitario por rincones sin luces de estrellas. Sin océanos de agua, sin selvas verdes, sin animales, sin humanidad que lo cuide. Sin vestigio original de ninguna especie. Rotando maldito por el pecado de los hombres.

La pandemia del coronavirus solo es el principio de nuestros dolores. Los avisos de un parto de la mujer que está pronto a dar a luz. ¿Qué parirán los gobiernos del mundo? Una Shemitá mundial o los caballos apocalípticos. O el perdón de las deudas o la guerra, el hambre, la peste y el sepulcro global. De la crisis planetaria del Covid-19 no renacerá  una sociedad mejor que la actual sin cambiar su corazón. Renacerá el amor colectivo o colectivamente desapareceremos devastados por el odio. Tras el coronavirus la gran espada está pronta a ser desenvainada por las potencias mundiales con una corona de fuego nuclear.

CORONA NUCLEAR

¡Salven a la humanidad!.. Declaren los gobiernos una shemitá mundial. El sistema financiero perdone las deudas. Dediquen las ingentes cantidades de oro de las reservas mundiales y los trillones de dólares o de otras divisas a la reconstrucción de la vida. No apuntalen con ellos sus intereses personales ni su modelo ideológico. Olviden sus planes de dominio mundial. De pensamiento único. De esclavitud global. Llegan los días en que el oro y la plata perderán todo valor no servirán para refugiarse ni preservarán las vidas de sus poseedores. Un mendrugo de pan cotizará más alto. Hagan un mundo mejor a través de las riquezas.
El oro de la Shemitá o de la mortandad. 

Sí lo sé, es muy impolítico lo que escribo. Más antisociales son las políticas para gestionar la pandemia del Covid-19. La ruina de las naciones es inminente. ¿Para qué quieren el oro para salvar sus posiciones de poder y control en el mundo aunque se pierda un tercio de la humanidad masacrada por sus guerras, la peste y el hambre? Esa sangre les será reclamada por el justo Juez. Y más les valdría no haber nacido.

Pronto será anunciada a todas las naciones las buenas noticias de un Reino que regirá el mundo para que tengan testimonio de su venida. Los gobiernos del mundo no solo rechazarán la buena noticia sino que la considerarán mala y perseguirán a los que la anuncien con ensañamiento. Así está escrito y así cumplirán la profecía.

La Elección: Shemitá mundial o caballos apocalípticos. 

 
Falsa paz, gran guerra, hambre, mortandad planetaria







jueves, 19 de marzo de 2020

S.O.S. HUMANIDAD

S.O.S. HUMANIDAD

Lo peor está por venir. Lo dicen los mismos que nos decían hace unas semanas entre risotadas que España estaba preparada y que habría escaso contagio. Que estábamos ante una leve gripe. La pesadilla de Wuhan, el escenario de horror en China, el aislamiento de 49 millones de personas y las muertes en serie del coronavirus, no alarmaron a nuestros gobernantes. El coronavirus se expande mundialmente sin control. Las bajas humanas se multiplican en todas las naciones y no hay rincón seguro para esconderse. La fiera que anda suelta, esa cosa microscópica que vive invisible a nuestros ojos, se agiganta por días se vuelve colosal en su avance inexorable. Tiembla la Tierra. Desmayan las poblaciones y cualquier acontecimiento histórico palidece ante el COVID-19. Los trastornos sociales abruman nuestras vidas. El miedo nos causa estrés nos aprisiona en sus cadenas. Cada uno lo vive a su manera.

Lo más irritante de esta pandemia global no es la indefensión en la que podemos vernos, ni la toma de conciencia de nuestra fragilidad humana, lo vulnerables que somos. No, lo más desesperante, la prueba más dura que confrontamos es la soberbia política la arrogancia de nuestros gobernantes mirando para otro lado de la plaga hasta que sus víctimas mortales se les han puesto delante acusándolos de indolentes y de no conocer la piedad. Muy verdaderamente el veneno ideológico abre los sepulcros que se llenan de inocentes. El drama se ceba con los débiles. 

El ejército español en batalla contra el coronavirus


Esta pandemia con tintes apocalípticos es la acusadora de la impiedad humana. Todo hombre o mujer con un mínimo de sensibilidad queda estremecido al contemplar la falta de escrúpulos morales de nuestros gobernantes. Ningún gesto de contrición ni una mueca de dolor trasmiten sus caras de piedra. En sus sermones oficiales y apariciones televisivas hilan palabras escritas cosen frases amañadas en un rosario de despropósitos. La parodia solidaria de sus fatuos discursos nos inspiran desprecio aborrecimiento ideológico por unos personajes y unos partidos políticos de miseria intelectual capaces de sacrificar una nación en interés de ellos. Ahora que ven peligrar gravemente sus tinglados económicos, su poder tambaleante, ahora, todos somos uno cuando tanto están trabajando por la destrucción de España. Hace dos meses éramos un Estado Plurinacional, una Nación de naciones, una República Federal de Estados Independientes. ¡De súbito España es “Una” y se alaba la unidad nacional en la guerra contra el coronavirus! Ahora que se derrumban hasta los cimientos fundacionales, y un seísmo económico de escala inaudita sacude los mercados bursátiles y los holding empresariales y el tejido productivo de toda empresa que respira, ahora nos dicen que somos uno. Que hombro con hombro tenemos el deber de luchar contra la pestilencia abominable que nos viste de horrendo luto. España es un Niágara de lágrimas. 
S.O.S. ESPAÑA

¿Cuánto empeorará la pandemia y sus funestas consecuencias a nivel mundial? Nadie sabe. Cualquier conjetura choca contra la durísima realidad diaria. El coronavirus corre a galope tendido. Por delante de todo auxilio. Por delante de los ciegos políticos de sus hipócritas respuestas. Ellos irán empeorando de mal en peor no aprenderán nada la soberbia ideológica esparcirá su veneno mortal. Entramos en tiempos muy difíciles. Señales y signos claramente proféticos. Pueden reírse de ello como nuestros políticos se han reído del COVID-19. 



S.O.S. HUMANIDAD solamente quiere decirles  que declaren una Shemitá Mundial. Amparen a los débiles y tiendan la mano a los necesitados. Pongan todos los recursos humanos y económicos del mundo que son incalculables al servicio, ahora que están a tiempo, del prójimo sin diferencias de raza, color o lengua. Vienen días en los que el oro y la plata no tendrán valor. Serán como basura. Tengan amor, amor verdadero por sus semejantes. Glorifiquen la vida estén en guerra contra la muerte. Salven a la humanidad. Socorran, socorran, socorran.. 



Yehováh esté con el mundo

Shalom

martes, 17 de marzo de 2020

EL PECADO DE SODOMA




El mundo bambolea estremecido por el coronavirus. La angustia de los pueblos aumenta como mar agitado en creciente oleaje. ¿Qué está pasando? ¿Qué es esa fiera vírica eso que vive en el microscópico coronavirus cargado de muerte? ¿Cómo ha viajado desde Wuhan una región de China infectando instantáneamente con su pestilencia destructora todos los Continentes? ¿Cómo es posible que un simple murciélago que está en la Tierra antes de la aparición del hombre sea el causante de transmitirnos la plaga desoladora? ¿Por qué no sucedió a nivel global antes de nuestros días? Murciélagos haberlos haylos desde antes de la fundación de las naciones. Laboratorios secretos con tales bacterias y virus no. Esos los ha construido el hombre.

La pandemia mundial, nunca vista ni televisada desde los albores de la humanidad, como la está presenciando la presente generación,  en vivo y en directo, es una alarma planetaria de la verdadera condición del hombre de la enfermedad que lo arrastra al caos y al conflicto permanente de su decadencia moral y espiritual. Creyéndose soberano de todo ha olvidado la Norma de la creación  ejerciendo su soberanía malvada sobre todo cuanto existe sobre todos los seres. Ya pasó lo mismo en otros tiempos históricos. Sociedades antiguas entraron por este mismo proceso de decadencia.

La fiera que vive. COVID-19

Sin mencionar la generación del gran Diluvio de todos es célebre la condición degradante a la que se rebajaron Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas. ¿Cuál fue el pecado de Sodoma? Escrito está en Ezequiel 16: 49-50:

"He aquí que la maldad de tu hermana Sodoma fue esta: soberbia, abundancia de pan, abundancia de ocio tuvieron tanto ella como sus hijas, y no amparó la mano del débil y necesitado. Y se llenaron de soberbia y cometieron abominación delante de Mi, y al ver lo que perpetraban, las eliminé."

El mayor pecado de Sodoma no fue la homosexualidad sino la aceptación social como norma de vida de lo que acaban de leer en el texto de Ezequiel y mencionan otros profetas hebreos bíblicos. Esas son las mismas cosas aceptadas globalmente, el mismo estilo de vida, que hoy se promueve por todos los gobiernos del mundo. ¡Con la misma soberbia se desprecia la Norma de la Creación y al Creador! El pecado capital de muchos gobernantes es pensar que por encima de su soberbia y su soberanía y de sus hojas de ruta para conformar la globalización no hay nada más y todas las naciones, grupo tribal o lengua sin importar el color de las razas, han de asumir estas disposiciones humanas. Es esta soberbia gubernamental, económica, tecnológica, científica, la alentadora de la supervivencia del más fuerte y mira para otro lado a la protección de los débiles pasando de largo. Lo estamos viendo con la pandemia funesta del coronavirus. Casi todos los gobiernos del planeta Tierra actúan ante ella con retraso, sin coordinación mundial, dejando a cada país al liderazgo de sus líderes guías ciegos de poblaciones cegadas. Colosales intereses son protegidos abandonando a su destino a los más vulnerables de la sociedad. La matanza del COVID-19 sobre nuestros ancianos por sus fulminantes consecuencias de muerte es algo inaudito que nos llena de pavor en tiempos de paz. Esta pandemia supera los horrores del 11S y sus estragos financieros amenazan con la bancarrota a las naciones y una sangría de vidas.

Los gritos de dolor llegan al Cielo. Si el pecado de Sodoma  sigue guiando al mundo terminará con idéntico juicio. Los ojos de Él nos miran. Felices son todos los que son contados entre aquellos que están luchando, a riesgo de sus propias vidas, para salvar a los demás. Felices los que nos dan el pan, pescadores, ganaderos, agricultores. Felices  los medios de distribución. ¡GRACIAS A TODOS!

¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS! 

Shalom para todos los hombres y mujeres de buena voluntad.