Archivo del blog

Mostrando entradas con la etiqueta Las naciones van de entierro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Las naciones van de entierro. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de marzo de 2020

LAS NACIONES VAN DE ENTIERRO




Coronavirus es el nombre más temible del planeta. Su sola mención estremece continentes. Este demonio de la muerte es inmisericorde con la vida. Su monarquía es global. No hay soberbia humana que no caiga humillada a sus pies. Los más arrogantes de los hombres huyen despavoridos de su presencia. Ellos que se creían dioses han recordado súbitamente que son mortales con menos defensas ante el coronavirus que un simple gusano de tierra. No hay fortuna en el mundo que pueda comprarle un minuto de respiración a este implacable Rey no admite rescates ni sustitutos. Ha venido a arrebatarnos la vida. Nuestra especie le molesta sobre la faz de la Tierra y se goza en su reinado de muerte. Implorarle con lágrimas no sirve de nada no conoce la piedad. Él no es más que el reflejo del espejo humano. Nosotros somos su imagen. Una fotografía exacta de su impiedad un doble llamado coronahombre. Por eso las naciones vamos de entierro. 
Italia: En esos ataúdes hay millones de corazones

¿De dónde ha salido este monarca que pasea su majestad por el mundo entero? Dicen que de una región de China de la ciudad de Wuhan. Es la noticia que recorre todo el orbe el epicentro señalado por las autoridades sanitarias. Sí allí empezó oficialmente. ¿Será verdad lo que nos cuentan? ¿Es verdad lo que se sabe? Eso es algo que yo pongo en cuarentena. Antes del coronavirus reinaba la coronamentira. Una plaga que lleva milenios entre nosotros y que ha contagiado a los gobiernos donde hay una nación. La peor pestilencia que asola a la humanidad desde el principio de los siglos. La mentira es la Soberana de la Tierra y nunca nos hemos vacunado de ella. De hecho la mentira es la verdad oficialmente. Y lo estamos viendo en esta pandemia global con efectos más catastróficos que los del Covid-19. ¡La primera muerta ha sido la Verdad!

Si la insensatez política, financiera o empresarial sigue imperando, si la mentira sigue con su cetro de mando, detrás del coronavirus vendrán los pavores de la guerra con mísiles nucleares saliendo de sus silos. El hambre, la escasez y la destrucción biológica de las poblaciones será el escenario mundial. Nada semejante habrá contemplado el mundo desde su fundación. Estamos a tiempo de evitarlo si así lo quieren. El clamor global es que lo hagan. Escuchen la voz de sus pueblos. Cambien el inexorable curso que nos conduce a la resbaladiza pendiente de un odio sin freno al abismo sin fondo de la negrura sepulcral.

Existe una vacuna para el Covid-19 y la mentira. Un escudo protector a prueba de todo mal. Un arma invencible para las mayores glorias de la paz y de una gloriosa humanidad curada de todo espanto. Es un sentimiento y se llama AMOR. ¿Saben los gobiernos, el sistema financiero mundial lo que es? Seguro que han oído hablar de él. No está lejos en el espacio estelar o en una profunda falla del suelo terrestre para ir a buscarlo. Está en el corazón humano dentro de nuestro pecho. ¡Así de cerca lo tenemos! Es la hora del amor mundial. De ponerlo al servicio del hombre y de toda la creación que gime y suspira por su salvación. 

Amor Mundial

No, no es hora de acumular riquezas que los ladrones de antifaz o de corbata, nos pueden robar por la fuerza o por la astucia. Es hora de acumular amor la acción que cotiza en la Bolsa de los Cielos siempre al alza ante el Alto Trono del Elohim Viviente por cuya Voluntad todo existe. Que el dinero y el oro sean un refugio para todos no de unos pocos. Porque da igual lo mucho que tengamos de ellos si la muerte nos visita. Si el coronavirus nos posee mortalmente. Tenemos la excelsa oportunidad de entrar en acción grandiosamente. Nos la ofrece la Shemitá hebrea. El perdón de las deudas. Un perdón mundial de las deudas. Destinen los gobiernos del mundo sus tesoros a socorrer a las familias. Ingresen en sus cuentas un millón de euros y así salvarán todo el sistema financiero. Los bancos cobrarán todas sus deudas y habrá dinero en abundancia para gastar. Si por el contrario esta idea les parece ridícula e hilarante incluso surrealista sigan haciendo lo que han hecho hasta ahora destinándolo a unos pocos de sus correligionarios de ideas y de agenda mundial.

Los ricos también mueren. Los poderosos también son pastoreados por la muerte. Ante su visita nadie alarga un segundo de su vida ni tiene ella memoria de nuestras riquezas. Un hombre extraordinario nos lo recordó en una parábola hace veinte siglos se llamó Yeshúa. En esta hora de prueba para la humanidad y para cada uno de nosotros y por una imperiosa necesidad de mi cerebro escribo la parábola que salió de los labios de Yeshúa el Mesías:

“ Había un hombre rico, cuyas tierras le dieron una gran cosecha. Comenzó él a pensar dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, no tengo dónde encerrar tanta cosecha? Y dijo: Ya sé lo que voy a hacer; derribaré mis graneros y los haré más grandes, y almacenaré en ellos todos mis granos y mis bienes, y diré a mi alma: Alma mía tienes muchos vienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, goza de la vida. Pero Dios le dijo: Insensato, esta misma noche te van a reclamar la vida, y todo lo que has acumulado, ¿para quién será? Así será para el que atesora para sí y no se hace rico delante de Dios.” 


El capital no compra a la muerte
Esta es la parábola que nos enseña que, aunque tengamos mucho, la vida no está en la hacienda. Estamos en un momento crítico en la expansión del coronavirus. En un instante podemos estar contagiados y morir. Podemos ser uno de los contabilizados en la lista oficial de defunciones que todos los días nos da el Comité del Gobierno de España. El virus no distingue. Aparece de súbito dándonos la mala sorpresa.

¿Dónde está nuestro tesoro? Donde está nuestro corazón. ¿Dónde va a estar el corazón de los gobiernos del mundo? En el oro o en la humanidad. El primero no les salvará, el amor a cualquier ser humano sin diferencias de raza, sexo o lengua sí. Si algunos gobernantes escapan del virus guardando el oro para sí no escaparán de su pobreza ante Yehováh el Creador.

Salven a la humanidad con toda la riqueza de las naciones. Cambien el luto por la fiesta.

SHEMITÁ MUNDIAL
YESHÚA YOSHIA