![]() |
| Nuestros Héroes Exhaustos |
Nos faltan las palabras. La magnitud de la tragedia que vive el pueblo español nos enmudece de dolor. Pero por nosotros están hablando los muertos de la pandemia. Nos gritan las urnas de sus cenizas sale su voz de los ataúdes sepultados en los nichos de cementerios solitarios. Nos hablan desde las morgues de los palacios de hielo yacentes en sus féretros. ¿Y qué nos dicen esas bolsas mortuorias de españoles anónimos que vemos amontonadas en las salas y los pasillos de los hospitales del mundo entero? ¿Quién está oyendo la voz de los caídos por la vírica pandemia?
Confinado en mi cuarentena, aislado de la vida social, recluido para no contagiarme y no contagiar, mis horas pasan meditativas en contemplación de esas vidas que han terminado en un corto momento de nuestra pobre existencia humana. Vivo el presente a la espera de un mañana con la confianza de un porvenir luminoso para el pueblo español libre de las oscuridades de muerte que nos envuelven con su lóbrego sudario. En esta hora dramática aún me queda el placer moral de ver a miles de compatriotas que nos inspiran con su noble ejemplo de entrega haciendo grandes cosas en bien de España y de los españoles. En lucha heroica por salvar vidas sacrificándose a sí mismos en cooperación fraternal generosa y desinteresada. Ellos son el contraste ante las malas decisiones políticas y de gobierno. Ellos son los genuinos representantes de España. Ellos no inventan mentiras ni ocultan la verdad. Ellos se constituyen como la mejor defensa de los intereses sociales.
Vosotros, el pueblo español, sois mi Gobierno. Vosotros los que cobráis menos y trabajáis más asistiendo a los moribundos con bolsas de plástico a falta de EPIS, vosotros los que nos dais el pan cada día con ganancias penosas, vosotros que os lanzáis a viajar transportando las mercancías, todos vosotros que nos dais el producto de vuestro trabajo repartiéndolo allí donde hace falta reconociéndonos el derecho a vivir. Vosotros sois mi Gobierno.
Ha dejado de representarnos esa clase política que es un grotesco exponente de nuestra nación. Que vive bajo un régimen de injusticias y privilegios escandalosos. Que ahogan las protestas indignadas de un pueblo atormentado y sufriente. Que sois una Asamblea Constituyente de caciques. Que ejercéis la profesión de esquilmadores de España. Y nos convertís en un país de mendigos con una miseria mal disimulada. Que dedicáis todas vuestras energías a destruir la sociedad. Y mientras todas nuestras necesidades disminuyen las vuestras no paran de aumentar sufragándolas con el erario público. Con gastos que nos arruinan. ¿Cuándo nos emanciparemos de vuestra tiranía y de sus atrocidades? ¿Cuándo dejaréis de ser para España una enfermedad crónica? ¿Cuándo dejaremos de ser una casa de locos?
¿Qué clase de gobernantes son aquellos que no tienen compasión ante las desdichas de sus pueblos? España no se merece un Gobierno que nos gobierne con las manías del pasado ni con odios inextinguibles que bate los unos contra los otros convirtiéndonos en encarnizados enemigos siendo que todos somos españoles y tenemos una misma nación que nos abraza por igual. Pero preferís ideologías anacrónicas, belicosas, que nos matan. Que nos llevan aceleradamente a una sociedad de Altamira y de cuevas rupestres. Esas monstruosas ideas de gobierno están resultando fatales de necesidad en la pandemia. La respuestas ministeriales y de gobierno no han podido ser más retardatarias ni fatales causando millones de contagiados de coronavirus y decenas de miles de fallecidos que nos han dejado en una cruel soledad. Llorados con besos voladores cual mariposas aleteando en las honras del difunto.
![]() |
| Enterrados en soledad |
El triste espectáculo político ha conseguido que los españoles nos tomemos en serio el trabajo de reflexionar. La cuarentena cambiará nuestras vidas inspirándolas con ideas generosas. Sin ambiciones de apoderarnos de lo del vecino como hacen los malos políticos apoderándose de la riqueza de la nación española. Y ya nada ni nadie torcerá nuestra orientación ni el curso común de nuestra historia. Desaparecerá el trastorno ideológico de nuestras cabezas. Ya no elegiremos a un pobre diablo de Presidente sino a un auténtico Padre de la Patria. Dejaremos de ser analfabetos políticos.
Por todos los caídos en la pandemia. Por ellos repican las campanas de mi corazón.
Dios bendiga a España




Cuando tengan a bien las autoridades despreciables, que de forma circunstancial han usurpado el poder, debemos inundar las alamedas contra estos canallas hasta que el grito de todas sus victimas les desaloje de su confortable enrocamiento....y no solo cito a toda la gente de buena voluntad, si no a los que sehayan sentido agredidos por estos personajillos miserables y todos aquellos buenos socialistas a los que el narcisista Sánchez burlo torticeramente . Malditos por toda la vida el actual gobierno y especialmente loscuatro jinetes del apocalipsis = Sanchez, Calvo, Iglesias e I. Montero.
ResponderEliminarGracias por tu comentario no estoy acostumbrado a ellos porque en ninguno de mis escritos suelen dejarse opiniones. Comprendo perfectamente cómo te sientes ante la tragedia que vive España y el mundo. Todos estamos rotos. Nadie excepto el Gobierno de España y sus Ministerios y sus fieles ideológicos estamos viendo con buenos ojos las decisiones que se toman. Casi todas son palos de ciego ante la pandemia a destiempo y en su mayoría contraproducentes. Resultando el remedio peor que el coronavirus. Y es que no pueden darnos soluciones los mismos que son el problema. Yo puedo comprender que esta pandemia devastadora pille a los gobiernos del mundo incluido el nuestro, sin recursos suficientes por décadas de políticas nefastas de recortes. La idealogía y las agendas ideológicas han primado sobre las verdaderas necesidades sociales y se ha quitado dinero de esas partidas absolutamente necesarias para haber evitado el desastre que nos azota, desviando el dinero para movimientos disparatados y chiringuitos de intereses de los partidos políticos. Una pandemia que nos ha llevado a la del covid-19.
EliminarEl coronavirus avergüenza a la clase política destapando su mundo de mentiras y su hipocresía generalizada. Mostrándonos privilegios y prevendas de ricachones sin escrúpulos morales ante la miseria que provocan en el pueblo. Tal rapacidad por blindar ganancias a costa de las necesidades de los españoles es el pecado capital de la clase política. Su soberbia y sus mentiras son las responsables del drama actual que nos deja sin palabras.
Recibe un abrazo y mis mejores deseos para ti y tu familia. Cuídate mucho.