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domingo, 30 de junio de 2024

Bukele, el Presidente visionario de El Salvador

Mega Bandera de El Salvador
Mega bandera de El Salvador

    El pueblo salvadoreño ha demostrado ser un organismo con voluntad y voz pese a estar dominado enteramente por una alianza de infames partidos políticos que lo tenían secuestrado, causándole un sufrimiento atroz durante décadas. Tales gobernantes se imaginaban que su mandato del mal sería indefinido porque las mordazas que ataban a El Salvador estaban bien atadas. La violencia de las maras cómplices del poder político mantuvo cabizbaja y sumisa a una población indefensa presa del miedo. Esto funcionó con eficacia absoluta bajo el liderazgo de una camarilla política corrupta y tiránica. Con esta triste crónica de dolor y lágrimas nadie esperaba nada nuevo bajo el sol de la nación salvadoreña. Por más que gritase en su encierro el mundo no tenía oídos para ella. 

                                                                           
El mal ya no es impune llegó su castigo

    Y, de súbito, todo cambió las urnas hablaron clamorosamente.  Bukele fue alcalde de Nuevo Cuscatlán y, posteriormente, de San Salvador, ambos cargos como representante del FMLN,  hasta que fue expulsado del partido por insumiso y, casi instantáneamente, como buen visionario fundó el partido político Nuevas Ideas con gran adhesión de simpatizantes. Queriendo darle a El Salvador un porvenir de libertad, progreso y prosperidad, en 2019 se postuló a la Presidencia de la República en alianza con GANA, partido de centroderecha, después de muchas zancadillas y obstáculos de los organismos oficiales. Y salió elegido en las elecciones para su primer mandato. La opinión pública estaba con él dejó de ser un rebaño callado. El resto de esta cronología hasta su segundo mandato ya es historia y no es preciso detenerse en los detalles. Una población entusiasmada por los cambios acelerados que se producían lo volvió a elegir para liderar el país con un triunfo decisivo en la Cámara Legislativa de la BancadaCyan el partido Nuevas Ideas. Los viejos partidos políticos al borde de su extinción han quedado en una oposición residual despojada de cualquier poder para legislar. Y el pueblo salvadoreño no puede estar más feliz de que así sea por la voluntad de sus votos. El pánico y el miedo ha cambiado ahora lo tienen los causantes de la ruina y los crímenes de El Salvador.

                                                                      
Ceremonia de investidura Presidencial 

    Dicho esto, el asombro del mundo es general por el rumbo que sigue la nación salvadoreña. Su reputación internacional crece por días su modelo de democracia está conquistando el corazón de millones de personas de todos los pueblos que suspiran con una democracia así tal vez la única ocasión  que hemos visto en el mundo contemporáneo, el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Muchos siglos nos contemplan sin haber observado en acción la soberanía popular. Ahora sabemos que cuando hay voluntad política gobernar con justicia y equidad es posible y que todas las naciones pueden ser tierras prometidas de leche y miel si gobiernan los justos. Si además un gobierno tiene "PUESTA NUESTRA FE EN DIOS" como lema de la Cámara de Representantes así como está escrita en grandes letras en la Cámara Legislativa de El Salvador, la sabiduría para gobernar les será añadida como en sus comienzos la tuvo para reinar el rey Salomón en el reino de Israel. 

                                                                    
Lema destacado de la Asamblea Legislativa

    Bukele, el Presidente visionario de El Salvador, ve su Gobierno con los ojos de la fe. Por si esto fuera poco ante un mundo de mandatarios descreídos, Nayib Bukele, ora en público pidiendo la guía del Dios Viviente. Si esa fe que respalda sus logros sigue viva en toda circunstancia será el Presidente Invicto, incluso vencido, vencerá. Y El Salvador será señal para los pueblos antes de los quebrantos mundiales que los gobiernos sin fe traerán sobre toda la entera faz de la Tierra. 


Bukele orando en público. 


Amén 




















viernes, 28 de junio de 2024

Nayib Bukele, Excelentísimo Presidente de la República de El Salvador

 

Tiembla la política mundial. Un fenómeno imprevisto sacude los cimientos del stablishment, la aristocracia de poder que dirige a la humanidad a su antojo y capricho sin importar las funestas consecuencias de sus ruines decisiones. La aparición del mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, en el escenario internacional es causa de trastornos para las viejas ideas políticas que tiranizan a las naciones con regímenes llamados democráticos o de un férreo signo autoritario. Unos son lobos sin más, los otros lobos igual pero disfrazados con suaves vellones de oveja. Ni con unos ni con otros tienen soberanía los pueblos no deciden por donde quieren marchar pues son llevados adónde no quieren ir. Esa es nuestra cruel realidad.

Bukele ha puesto la política patas arriba con enérgicas medidas de transformación social. El país es irreconocible del que heredó. Nunca en la historia de El Salvador hubo tanto interés en los gobernados ni tan sublime abnegación para servirles llenando sus vidas de alegría y felicidad. Anteriores regímenes lo convirtieron en un lupanar de degradación, de bandidos organizados de violencia extrema y una clase política ávida de poder y dinero vilmente corrupta. Era la nación más peligrosa de las naciones y no se hacía nada para cambiarlo pues los gobiernos anteriores, mientras más prolongarán esas condiciones, mayor era su negocio generando mejores dividendos. La podredumbre alcanzaba todas las esferas de poder. Todo era una pieza. Los malvados no eran castigados. 


Tras negros lustros de crímenes sin sentido, de guerra civil, de pantagruélicos banquetes de drogas, de podredumbre institucional generalizada, El Salvador es hoy una nación liberada de sus verdugos disfrutando de una paz y seguridad que tanto necesitaban los ciudadanos salvadoreños y de la que tan necesitada está la humanidad en su conjunto en este doliente mundo. ¿Por qué fue impracticable el castigo del delito durante decenios en este hermoso y lagrimoso país?  Porque los gobernantes eran una aberración que tenemos que considerar como una fatalidad histórica. Pero la historia de El Salvador está escribiendo nuevas páginas con letras de oro. Las elecciones democráticas han llevado a la Presidencia del país a Nayib Bukele y a su partido político Nuevas Ideas. Hombres y mujeres de gran talento están preocupándose de la redención de El Salvador. Luchan por ella profesando en el Gran Espíritu Creador una fe que mueve montañas. Dotados de propósitos generosos y de una conciencia superior cumplen con lealtad y honradez la misión para la cual  han sido llamados. Con generosa voluntad siguen el liderazgo que les inspira, Nayib  Bukele, Excelentísimo Presidente de El Salvador, el político más inspirador del mundo presente. 

God Bless El Salvador