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sábado, 21 de marzo de 2020

LA ELECCIÓN: SHEMITÁ MUNDIAL O CABALLOS APOCALÍPTICOS


Jubileo Planetario

 Este mundo injusto, egoísta y cruel, habiendo olvidado la Norma de la creación, está amenazado de un fin trágico. El planeta Tierra pudiera desaparecer, instantáneamente, absorbido por la nada como uno de esos tantos planetas que giran vacíos y sin vida en medio del oscuro caos, en las profundas soledades del espacio. Un planeta errante, con una superficie inerme, sin ninguna belleza que admirar externa o interna. Envuelto por la negrura trasladándose solitario por rincones sin luces de estrellas. Sin océanos de agua, sin selvas verdes, sin animales, sin humanidad que lo cuide. Sin vestigio original de ninguna especie. Rotando maldito por el pecado de los hombres.

La pandemia del coronavirus solo es el principio de nuestros dolores. Los avisos de un parto de la mujer que está pronto a dar a luz. ¿Qué parirán los gobiernos del mundo? Una Shemitá mundial o los caballos apocalípticos. O el perdón de las deudas o la guerra, el hambre, la peste y el sepulcro global. De la crisis planetaria del Covid-19 no renacerá  una sociedad mejor que la actual sin cambiar su corazón. Renacerá el amor colectivo o colectivamente desapareceremos devastados por el odio. Tras el coronavirus la gran espada está pronta a ser desenvainada por las potencias mundiales con una corona de fuego nuclear.

CORONA NUCLEAR

¡Salven a la humanidad!.. Declaren los gobiernos una shemitá mundial. El sistema financiero perdone las deudas. Dediquen las ingentes cantidades de oro de las reservas mundiales y los trillones de dólares o de otras divisas a la reconstrucción de la vida. No apuntalen con ellos sus intereses personales ni su modelo ideológico. Olviden sus planes de dominio mundial. De pensamiento único. De esclavitud global. Llegan los días en que el oro y la plata perderán todo valor no servirán para refugiarse ni preservarán las vidas de sus poseedores. Un mendrugo de pan cotizará más alto. Hagan un mundo mejor a través de las riquezas.
El oro de la Shemitá o de la mortandad. 

Sí lo sé, es muy impolítico lo que escribo. Más antisociales son las políticas para gestionar la pandemia del Covid-19. La ruina de las naciones es inminente. ¿Para qué quieren el oro para salvar sus posiciones de poder y control en el mundo aunque se pierda un tercio de la humanidad masacrada por sus guerras, la peste y el hambre? Esa sangre les será reclamada por el justo Juez. Y más les valdría no haber nacido.

Pronto será anunciada a todas las naciones las buenas noticias de un Reino que regirá el mundo para que tengan testimonio de su venida. Los gobiernos del mundo no solo rechazarán la buena noticia sino que la considerarán mala y perseguirán a los que la anuncien con ensañamiento. Así está escrito y así cumplirán la profecía.

La Elección: Shemitá mundial o caballos apocalípticos. 

 
Falsa paz, gran guerra, hambre, mortandad planetaria







jueves, 19 de marzo de 2020

S.O.S. HUMANIDAD

S.O.S. HUMANIDAD

Lo peor está por venir. Lo dicen los mismos que nos decían hace unas semanas entre risotadas que España estaba preparada y que habría escaso contagio. Que estábamos ante una leve gripe. La pesadilla de Wuhan, el escenario de horror en China, el aislamiento de 49 millones de personas y las muertes en serie del coronavirus, no alarmaron a nuestros gobernantes. El coronavirus se expande mundialmente sin control. Las bajas humanas se multiplican en todas las naciones y no hay rincón seguro para esconderse. La fiera que anda suelta, esa cosa microscópica que vive invisible a nuestros ojos, se agiganta por días se vuelve colosal en su avance inexorable. Tiembla la Tierra. Desmayan las poblaciones y cualquier acontecimiento histórico palidece ante el COVID-19. Los trastornos sociales abruman nuestras vidas. El miedo nos causa estrés nos aprisiona en sus cadenas. Cada uno lo vive a su manera.

Lo más irritante de esta pandemia global no es la indefensión en la que podemos vernos, ni la toma de conciencia de nuestra fragilidad humana, lo vulnerables que somos. No, lo más desesperante, la prueba más dura que confrontamos es la soberbia política la arrogancia de nuestros gobernantes mirando para otro lado de la plaga hasta que sus víctimas mortales se les han puesto delante acusándolos de indolentes y de no conocer la piedad. Muy verdaderamente el veneno ideológico abre los sepulcros que se llenan de inocentes. El drama se ceba con los débiles. 

El ejército español en batalla contra el coronavirus


Esta pandemia con tintes apocalípticos es la acusadora de la impiedad humana. Todo hombre o mujer con un mínimo de sensibilidad queda estremecido al contemplar la falta de escrúpulos morales de nuestros gobernantes. Ningún gesto de contrición ni una mueca de dolor trasmiten sus caras de piedra. En sus sermones oficiales y apariciones televisivas hilan palabras escritas cosen frases amañadas en un rosario de despropósitos. La parodia solidaria de sus fatuos discursos nos inspiran desprecio aborrecimiento ideológico por unos personajes y unos partidos políticos de miseria intelectual capaces de sacrificar una nación en interés de ellos. Ahora que ven peligrar gravemente sus tinglados económicos, su poder tambaleante, ahora, todos somos uno cuando tanto están trabajando por la destrucción de España. Hace dos meses éramos un Estado Plurinacional, una Nación de naciones, una República Federal de Estados Independientes. ¡De súbito España es “Una” y se alaba la unidad nacional en la guerra contra el coronavirus! Ahora que se derrumban hasta los cimientos fundacionales, y un seísmo económico de escala inaudita sacude los mercados bursátiles y los holding empresariales y el tejido productivo de toda empresa que respira, ahora nos dicen que somos uno. Que hombro con hombro tenemos el deber de luchar contra la pestilencia abominable que nos viste de horrendo luto. España es un Niágara de lágrimas. 
S.O.S. ESPAÑA

¿Cuánto empeorará la pandemia y sus funestas consecuencias a nivel mundial? Nadie sabe. Cualquier conjetura choca contra la durísima realidad diaria. El coronavirus corre a galope tendido. Por delante de todo auxilio. Por delante de los ciegos políticos de sus hipócritas respuestas. Ellos irán empeorando de mal en peor no aprenderán nada la soberbia ideológica esparcirá su veneno mortal. Entramos en tiempos muy difíciles. Señales y signos claramente proféticos. Pueden reírse de ello como nuestros políticos se han reído del COVID-19. 



S.O.S. HUMANIDAD solamente quiere decirles  que declaren una Shemitá Mundial. Amparen a los débiles y tiendan la mano a los necesitados. Pongan todos los recursos humanos y económicos del mundo que son incalculables al servicio, ahora que están a tiempo, del prójimo sin diferencias de raza, color o lengua. Vienen días en los que el oro y la plata no tendrán valor. Serán como basura. Tengan amor, amor verdadero por sus semejantes. Glorifiquen la vida estén en guerra contra la muerte. Salven a la humanidad. Socorran, socorran, socorran.. 



Yehováh esté con el mundo

Shalom