Los que seguimos impresionados grandemente las buenas noticias que nos llegan de El Salvador, estamos preocupados por ciertos hechos ocurridos en la Asamblea Legislativa, que están en boca de todos los salvadoreños además de levantar una encrespada ola en las redes sociales con diversidad de opiniones. Unos ven las fantasmagóricas figuras del pasado regresar, en ciertas actitudes de Diputados de la BancadaCyan, que se limitan a guardar silencio ante las insistentes preguntas del pueblo salvadoreño o a dar explicaciones poco convincentes que no aclaran nada del tema en cuestión ni se ve veracidad en las diligencias abiertas. De momento son esfuerzos inútiles por apaciguar el escándalo de las asignaciones presupuestarias y el sueldo y complementos que van al bolsillo de los legisladores.
El Salvador ya no es una nación con un rebaño callado ni gris. Después de décadas de una historia regresiva, que lo colocó aparte de las demás naciones por una arbitraria violencia y corrupción institucional, a una gran mayoría de población ya le es imposible aceptar la decadencia moral en sus representantes elegidos. No quieren retrotraerse a los tiempos de presidentes o séquitos políticos que hundieron al país en una cruel miseria. Con todo lo dicho aún existen panegiristas del viejo régimen detestados por la opinión popular.
![]() |
| REBAÑO GRIS |
El Salvador quiere justicia que la actuación de unos pocos no manche el honor del Presidente, Nayib Bukele, el más amado por su pueblo. El hombre que no se mantiene en un cobarde silencio a la hora de denunciar los atropellos de quien sea. Por eso otros opinan que hay un plan de aislamiento del Presidente y que se trabaja para derrocarlo. Estos son algunos puntos de vista de unos y de otros.
Concluyo este escrito con una observación dolorosa. En la Asamblea Legislativa figura en grandes letras la frase: PUESTA NUESTRA FE EN DIOS. Esa declaración es una gran responsabilidad ante el Dios Viviente. Que nadie trafique con el Dios Vivo. El no es un hombre al que se puede engañar. Esa fe tiene que estar escrita en el corazón. Y actuar movidos por ella y por las leyes del Gran Espíritu Creador. Lo contrario sería ser un fariseo, es decir, un sepulcro blanqueado por fuera y por dentro un pudridero de gusanos, según las palabras de Yeshúa.

.jpeg)
